7 mar 2007

Contestar antes de saber

Hace tiempo lei una historia. Estaba una madre y su hija de cómo 7 años en la sala de espera en un consultorio, todo estaba tranquilo, normal, cuando de repente voltea la niña a ver a su mamá y con ojos dudosos le pregunta “¿Oye mamá… que es sexo?”.
Híjole pues imagínense, están en un lugar público, una niña chiquitita le acaba de preguntar a su mamá sobre un tema, pues… delicado (por ponerlo de una manera). ¿Qué le va a decir la mamá?, ¿Acaso le va explicar el rollo de todo eso, le va decir como funciona todo y que involucra o le va contar la famosa historia de la cigüeña?… ¿Que le va decir?...
Pero la señora nos sorprende a todos…Y le pregunta a la niña “¿A que te refieres mihijta?”

“Pues... aquí en el cuestionario dice: Sexo, F, M. ¿Soy una F o soy una M?”

No sé ustedes pero yo me hubiera freakeado, hubiera cambiado de tema. ¿Yo que se? Hablar de esas cosas… emm …
La cosa es que muchas veces creemos conocer le respuesta antes de oir toda la pregunta, nos apresuramos a contestar, listos para exponer nuestro punto de vista, y ¿qué pasa? Estamos en otro tema.
Y no es solo en la hablada, en las acciones. Estoy totalmente a favor de la espontaneidad, pero no te subas al avión si aun no estas seguro que lo que tienes en tu espalda es un paracaídas.

No hay comentarios: